Se escapa al hacer fuerza
Puede ocurrir al toser, estornudar, correr, levantar peso o saltar. Se relaciona con los mecanismos de soporte y cierre de la uretra.
La clave: el escape coincide con el esfuerzo, sin que necesariamente exista urgencia.
Ginecología y Obstetricia / Urología Ginecológica
Los escapes de orina tienen distintas causas. Identificar la tuya es el primer paso para encontrar el tratamiento adecuado. Al toser, hacer ejercicio o cuando no alcanzas a llegar al baño. Aunque todos son escapes de orina, no necesariamente tienen la misma causa ni requieren el mismo tratamiento.
La valoración por un uroginecólogo permite identificar la causa de los escapes de orina y elegir el tratamiento más adecuado para cada mujer.

Dejas de correr, eliges la ropa pensando en posibles escapes o buscas el baño apenas llegas a un lugar.
Muchas mujeres tardan en consultar porque creen que perder orina es inevitable después de los partos o con la edad. Es frecuente, pero no significa que debas resignarte.
No necesitas llegar a consulta sabiendo qué tratamiento necesitas. Empecemos por identificar el problema.
Distinguirlas cambia las decisiones de tratamiento.
Puede ocurrir al toser, estornudar, correr, levantar peso o saltar. Se relaciona con los mecanismos de soporte y cierre de la uretra.
La clave: el escape coincide con el esfuerzo, sin que necesariamente exista urgencia.
Aparece un deseo repentino e intenso de orinar seguido de una pérdida involuntaria. Puede acompañarse de frecuencia urinaria y nocturia.
La clave: la urgencia precede al escape.
Hay escapes relacionados tanto con el esfuerzo como con la urgencia. Conviene identificar cuál de los dos componentes afecta más tu vida diaria.
La clave: el tratamiento se individualiza según los síntomas predominantes.
Una buena historia clínica y una exploración dirigida permiten orientar muchos casos desde la primera valoración.
Cuándo ocurre el escape, con qué frecuencia, qué lo desencadena y cómo afecta tus actividades.
Exploración dirigida, fuerza muscular, soporte de los órganos pélvicos y demostración del escape cuando es posible.
Diario vesical, análisis de orina y estudios especializados sólo cuando aportan información a la decisión.
Explicar las alternativas, beneficios, límites y riesgos de acuerdo con el diagnóstico y tus objetivos.

No. La urodinamia no es obligatoria para todas las mujeres con incontinencia. En casos no complicados puede iniciarse tratamiento conservador a partir de la evaluación clínica.
Ayudan a comprender hábitos, frecuencia, urgencia y posibles problemas asociados.
Puede complementar la valoración anatómica o funcional en situaciones seleccionadas; no se requiere de rutina para diagnosticar toda incontinencia.
Puede ser útil si el tipo de incontinencia no está claro, existe dificultad para vaciar la vejiga, prolapso relevante, cirugía previa o una decisión quirúrgica compleja.
No todas las pacientes necesitan medicamentos. Tampoco todas necesitan cirugía.
El entrenamiento muscular supervisado es una opción de primera línea para incontinencia de esfuerzo o mixta. El programa debe adaptarse a la capacidad y necesidades de cada paciente.
En casos con urgencia pueden indicarse estrategias conductuales, revisión de líquidos, cafeína y entrenamiento de la vejiga.
En determinados cuadros de urgencia o vejiga hiperactiva pueden considerarse medicamentos, tras revisar beneficios, contraindicaciones y posibles efectos adversos.
En incontinencia de esfuerzo seleccionada, si las medidas conservadoras no son suficientes, pueden valorarse procedimientos quirúrgicos. La decisión exige conversar sobre alternativas y riesgos, incluidos los de materiales protésicos cuando se contemplen.

Permite estimular la musculatura del piso pélvico mientras permaneces sentada y vestida. Puede considerarse en casos seleccionados de incontinencia urinaria, según el diagnóstico. No sustituye por sí sola la rehabilitación supervisada y la evidencia sobre la duración de sus beneficios sigue siendo limitada.
Preguntar por la silla electromagnética →En determinadas mujeres con incontinencia de esfuerzo, una intervención puede ser una alternativa cuando la valoración y el tratamiento conservador lo justifican.
La elección del procedimiento requiere confirmar el tipo de incontinencia, valorar el soporte pélvico, antecedentes quirúrgicos, expectativas y posibles complicaciones.
Conocer nuestra visión de la cirugía
La mejor decisión no es la intervención más sofisticada. Es la que tiene sentido para el problema de esa paciente.

El Dr. Rafael Solano es uroginecólogo y Doctor en Ciencias. Su práctica clínica en Hospital Ángeles Acoxpa integra la evaluación de los síntomas urinarios, el piso pélvico y las alteraciones ginecológicas que pueden coexistir.
El objetivo de la primera valoración es comprender el problema, explicar los hallazgos y construir un plan individualizado, sin dar por hecho que todas las pacientes necesitan los mismos estudios o tratamientos.
Conocer al Dr. SolanoEl embarazo y el parto pueden aumentar el riesgo, pero perder orina no debe asumirse como algo inevitable. Una valoración permite identificar el tipo de escape y revisar opciones de manejo.
Sí. Muchas mujeres pueden beneficiarse de rehabilitación del piso pélvico, entrenamiento vesical u otras medidas conservadoras, según el tipo de incontinencia.
Puede corresponder a incontinencia urinaria de esfuerzo. El diagnóstico se orienta con la historia clínica y la exploración, considerando los mecanismos de soporte y cierre uretral.
No. La vejiga hiperactiva se caracteriza por urgencia urinaria, habitualmente con frecuencia y nocturia, y puede existir sin pérdida de orina. La incontinencia es el escape involuntario.
No. Su indicación depende de los síntomas, la exploración, los antecedentes y las decisiones terapéuticas que se estén considerando.
Si aparece sangre en la orina, fiebre, dolor intenso, dificultad importante o imposibilidad para orinar, o síntomas neurológicos nuevos, se requiere una evaluación médica oportuna; algunos cuadros ameritan atención urgente.
Empecemos por identificar qué tipo de incontinencia tienes y qué opciones son adecuadas para ti.
Hospital Ángeles Acoxpa · Consultorio 340 · Ciudad de México