vejiga hiperactiva silla de ondas electromagneticas

Tratamiento de la vejiga hiperactiva con silla de ondas electromagnéticas y estimulación del nervio tibial

La vejiga hiperactiva es un problema de salud muy común en mujeres. Quienes la padecen sienten una urgencia repentina de orinar, van al baño muchas veces al día, se levantan en la noche (nocturia) y, en algunos casos, sufren pérdidas involuntarias de orina. Aunque no es peligrosa para la vida, puede ser muy incómoda y afectar el sueño, el trabajo, las relaciones sociales y la autoestima.

Los tratamientos suelen empezar con medidas sencillas como el entrenamiento de la vejiga (aprender a espaciar las idas al baño y controlar la urgencia) o ejercicios del piso pélvico. Cuando eso no es suficiente, muchas mujeres recurren a medicamentos. Sin embargo, los fármacos pueden causar efectos secundarios como sequedad de boca, estreñimiento o dolor de cabeza, lo que hace que algunas pacientes los abandonen.

En los últimos años han aparecido terapias nuevas, no invasivas, que buscan “reeducar” los nervios de la vejiga para que dejen de mandar señales equivocadas. Entre ellas están la estimulación electromagnética y la estimulación transcutánea del nervio tibial posterior.

Un grupo de investigadores de Turquía decidió comparar directamente estas dos técnicas en un ensayo clínico (el tipo de estudio más confiable en medicina). Los resultados se publicaron en 2025 y en este artículo te los explico de forma clara y sencilla.

¿Qué hicieron en el estudio de las mujeres con vejiga hiperactiva?

Las participantes fueron 66 mujeres con vejiga hiperactiva idiopática (es decir, sin causa aparente como daño neurológico o cirugías previas). Ninguna había mejorado con medicamentos.

Se dividieron en tres grupos:

    1. Entrenamiento vesical solamente: recibieron educación sobre cómo entrenar la vejiga con horarios, técnicas para calmar la urgencia y hábitos de control.
    2. Entrenamiento + estimulación electromagnética (silla): se sentaban en una silla especial que tiene una bobina debajo del asiento. Esta produce ondas electromagnéticas que estimulan los nervios del piso pélvico.
    3. Entrenamiento + estimulación del nervio tibial posterior: se colocaban electrodos en el tobillo para enviar impulsos eléctricos suaves que viajan hasta los nervios de la vejiga.
  1.  
  1.  

Cada terapia se aplicó dos veces por semana, durante 6 semanas, con sesiones de 30 minutos.

¿Qué midieron?

Los investigadores observaron varios aspectos en este grupo de mujeres con vejiga hiperactiva:

    • Número de pérdidas de orina por día.
    • Frecuencia de ir al baño.
    • Número de veces que se levantaban en la noche.
    • Cuántas compresas usaban al día.
    • Qué tanto mejoraban sus síntomas y su calidad de vida.
    • Satisfacción con el tratamiento.

El resultado más importante fue cuántas mujeres lograron una mejoría de al menos 50% en sus episodios de incontinencia.

¿Qué encontraron?

Los resultados fueron muy interesantes:

1. Vejiga hiperactiva: Mejoría general

    • Entrenamiento solo: 35% de las mujeres mejoraron.
    • Entrenamiento + silla de ondas electromagnéticas: 67% mejoraron.
    • Entrenamiento + estimulación del nervio tibial posterior: 91% mejoraron.

En otras palabras, añadir estimulación multiplicó las probabilidades de éxito.

2. Episodios de incontinencia

Tanto la silla magnética como la estimulación en el tobillo redujeron de manera importante las pérdidas de orina.

3. Número de idas al baño

Aquí hubo una diferencia clara:

    • Con estimulación del nervio tibial posterior, las mujeres pasaron de 11 a 6 micciones diarias en promedio.
    • Con silla de ondas electromagnéticas, de 12 a 8.
    • Con entrenamiento solo, de 11 a 8.

Es decir, estimulación del nervio tibial posterior ayudó más a reducir la frecuencia urinaria.

4. Calidad de vida

Ambos métodos mejoraron la calidad de vida, redujeron el uso de compresas y aumentaron la satisfacción con el tratamiento.

5. Efectos secundarios

    • En la silla magnética, algunas mujeres sintieron molestias pélvicas leves o cansancio.
    • En la estimulación del tobillo, algunas presentaron moretones pequeños donde se colocaban los electrodos.
  • No hubo complicaciones graves.

¿Qué significan estos resultados?

Este es el primer estudio que compara directamente estas dos terapias. Y las conclusiones son claras:

    • Tanto la silla magnética como la estimulación tibial transcutánea son más efectivas que el entrenamiento solo.
    • Ambas mejoran los síntomas de la vejiga hiperactiva y la calidad de vida.
  • La estimulación del nervio tibial posterior parece tener una ventaja en reducir la frecuencia de las idas al baño.

¿Y cuál es mejor para mí?

La respuesta depende de varios factores:

    • Comodidad y preferencias: algunas prefieren la silla de ondas electromagnéticas porque solo tienen que sentarse; otras ven más práctico usar electrodos en el tobillo.
    • Disponibilidad: no todos los consultorios tienen la silla magnética, mientras que la estimulación del nervio tibial posterior se puede aplicar con equipos más portátiles.
    • Contraindicaciones: la silla magnética no es recomendable en mujeres con marcapasos o implantes metálicos en la zona pélvica.

Lo importante es que ambas son opciones seguras, no invasivas y efectivas, y representan una alternativa para quienes no toleran los medicamentos.

Limitaciones del estudio

Como todo estudio, este también tiene puntos a mejorar:

    • Fue realizado en un solo centro y con un número pequeño de pacientes.
    • Solo siguieron a las mujeres durante 6 semanas, por lo que no sabemos cuánto duran los beneficios a largo plazo.
    • No compararon los costos de cada terapia, algo importante en la vida real.

Aun así, aporta evidencia muy valiosa para médicos y pacientes.

Conclusiones: Vejiga hiperactiva

Si tienes vejiga hiperactiva y los medicamentos no te funcionan o no los toleras, existen opciones nuevas y no invasivas que pueden ayudarte:

    • La silla de ondas electromagnéticas y la estimulación del nervio tibial posterior.
    • Ambas son seguras, efectivas y mejoran la calidad de vida.
    • La estimulación en el tobillo podría ofrecer una ventaja adicional al disminuir más la frecuencia de las idas al baño.

La buena noticia es que hoy en día tenemos más herramientas para tratar la vejiga hiperactiva y devolverles a las mujeres el control y la confianza en su vida diaria. Consúltanos sobre los tratamientos que llevamos a cabo en nuestro consultorio.

Descubre más desde DR. RAFAEL SOLANO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

¡Te ayudamos a resolver tu problema del piso pélvico!

¡Déjanos tus datos!